Hay artistas que fotografías una vez.
Y hay otros que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en amigos.
Los Aslándticos son de esos.
El pasado 21 de marzo de 2026 tuve la suerte de volver a estar a pie de escenario para fotografiarles en la Fiesta de la Primavera de Dos Hermanas (Sevilla), en una noche compartida también con María La Mónica e Indiana.
Para mí, volver a encontrarme con ellos cámara en mano es siempre un privilegio.
Porque cuando conoces a quienes están delante de tu objetivo, cuando con el tiempo se crea una amistad y una confianza, fotografiar deja de ser simplemente hacer fotografías.
Es intentar guardar un pedacito de lo que transmiten.
20 años de Los Aslándticos
Este 2026 es un año muy especial para la banda cordobesa. Los Aslándticos celebran 20 años de música, una trayectoria que comenzó con aquel primer álbum, El mundo está fatal de los nervios, publicado en 2005.
Desde entonces han construido un sonido propio, positivo y lleno de energía, mezclando diferentes influencias y llevando a sus directos esa forma tan suya de vivir la música.
Y eso es precisamente lo que intento buscar cuando les fotografío.
La energía.
La emoción.
Las miradas.
El movimiento.
Ese instante en el que la música parece salir del escenario y llegar hasta cada persona que está delante.
Fotografiar lo que se siente
Quizás esa sea una de las cosas que más me gustan de la fotografía de conciertos.
No se trata solamente de fotografiar músicos.
Se trata de fotografiar lo que ocurre cuando la música empieza a sonar.
Y poder hacerlo junto a personas que con los años se han convertido en amigos hace que cada concierto tenga algo especial.
Gracias, chicos, por seguir dejándome estar ahí.
Por confiar en mi mirada.
Y por permitirme seguir haciendo lo que más me gusta:
contar historias con fotografías.